Economía

 

La característica económica de este territorio es la de ser una economía agraria con el monocultivo del olivar como actividad predominante, confiriendo a la zona un carácter poco diversificado, frágil y dependiente de ayudas del Estado y de la Unión Europea.
 
El complemento principal a esta actividad agraria son las industrias de transformacion de la aceituna, con 5 almazaras (1 cooperativa y 4 privadas), y 2 instalaciones auxiliares.
 
En la actualidad las explotaciones son de pequeña y mediana extensión, alcanzando un 70% del territorio, y sólo el 30% de la superficie corresponde con fincas de grandes extensiones. Prácticamente todas las fincas están en régimen de propiedad y únicamente un 5% de arriendo.
 
El aceite que se produce en Almedinilla es de calidad excelente, con un 70% de olivar especializado en la variedad «picudo», reconocido internacionalmente como uno de los que producen aceites más afrutados y de mejor calidad. En este sentido la Cooperativa Nuestra Señora del Carmen, de la aldea de Brácana, ha recibido diferentes premios internacionales.
 
La reciente calificación de los aceites con la Denominación de Origen Priego (donde se incluyen los aceites de Almedinilla, Fuente Tójar, Carcabuey y Priego) subraya la calidad de los mismos.
 
Pero sólo un 20% del aceite que se produce en Almedinilla se comercializa directamente, el resto se vende a intermediarios (al igual que en el resto de la comarca), perdiéndose de este modo riqueza y puestos de trabajo.
 
La industria tiene un peso específico en continuo avance: almazaras, una fábrica de embutidos, dos de venta de muebles, cuatro confecciones textiles y varias dedicadas a la construcción (con altas dosis de economía sumergida).
 
Parte de esta incipiente industria se ubica en el polígono industrial «Los Bermejales» inaugurado en 1998.
 
La buena y cercana comunicación con Granada, Córdoba, Málaga y Jaén, abren unas perspectivas interesantes en un territorio de grandes posibilidades y recursos que comienza a despuntar.